Capitán de mi alma

4 noviembre, 2011
By

Capitán de mi almaCapitán de mi alma

Hola Poder!!! Hoy vamos a alta mar, en el mar soy más feliz, en el mar te quiero mucho mas, el mar nos despoja del ego porque rodeados de tanta agua, sin buenas agallas, y con la sensación de inseguridad que nos produce estar en terreno de piratas, nos sentimos literalmente un puntico en el todo, y eso puede ser bueno si queremos reflexionar.

No es necesario tener dinero y un yate para ser reflexivos, pero mirar a la inmensidad te hace pequeño, y en tu pequeñez escoger cuál es tu misión o vocación con una amplia e inspiradora bocanada de corriente marina, es una buena elección.

De este Cosmos gigante, que somos su expresión reducida, debemos tomar como los griegos, la inspiración y guía del alma.

Cuando te sientas sincero contigo mismo deja una marca de lo que quieres hacer.

Del próximo viaje que te acomete aunque sea una locura, escucha tu brújula, deja que te diga a donde debes girar tu paso, no importa el pronóstico del tiempo, deja tu deseo pilotar, y aunque te halles en el centro de la tormenta, sabrás que todo es temporal. ¡Soy el amo de mi destino soy el capitán de mi alma!

Según algunos filósofos existencialistas la expresión más elevada de la felicidad de un ser humano es encontrar su verdadera vocación: Tengo que encontrar una verdad que sea verdadera para mí… la idea por la que pueda vivir o morir.

Hay quien piensa que esto es solo cuestión de elección individual, que no es necesario acudir a patrones sociales moralistas.

Recuerden que actuar desde la moral implica una valoración del bien y el mal, y esto es tan relativo, como pueden ser de variado el Universo.

Yo digo desde mi expresión de novata aprendiz, y como tengo la opción de elegir qué es lo que quiero para mí, no quiero ni lo uno, ni lo otro, elijo combinar las dos posibilidades.

A través de la moral y teniendo más o menos desarrollado un juicio propio, puedes ir sabiendo identificar para luego determinar. Es esencial usar la mente y el corazón porque una te da lo que la otra te quita.

Como me dice siempre mi padre debes escuchar de un asunto, absolutamente todas las versiones para establecer un juicio propio que se acerque a tu verdad, y entender que la verdad que tú llevas es individual, y lo más que puedes hacer con ella es revelarla como un nuevo punto de vista, y no como una verdad universal.

Tu verdad no anula la del otro, la complementa, pero de ningún modo podemos renunciar a nuestra idiosincrasia, porque cuando eres capaz de identificarte con una verdad original, podrás respetar la singularidad del otro, mientras tanto serás manipulado por extremismos pasados de moda.

Tags: ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Share on TwitterSubmit to StumbleUponSave on DeliciousDigg This