Promesa de beneficio
Hola mis amigos poderosos fumadores, vamos a seguir hablando de este tema, no es mi intención adoctrinarlos, solo les doy información.
Al parecer las campañas en contra del hábito de fumar no son sólo externas, las personas no son las únicas que nos hacen la guerra.
Nuestro organismo comandado por la mente, se niega a trabajar correctamente bajo un régimen de nicotina y humo. Con todos los compuestos anteriormente mencionados, productos tóxicos de limpieza, veneno, residuos albañales, combustible, etc., que contiene un cigarro, se crea un ambiente contaminado de insalubridad en nuestro organismo y entonces se dan los primeros signos de agotamiento fÃsico.
Nuestro cuerpo es un sistema complejo, como lo es en su conjunto el medio que nos rodea, somos naturaleza, tenemos una ecologÃa interior que hay que cuidar para que su funcionamiento se mantenga en equilibrio.
La información externa es interpretada por nuestra mente y los hábitos nocivos producen respuestas de agotamiento lo mismo que en la naturaleza.
Cuando abandonamos las malas prácticas se restablece el sistema de manera natural. Si hemos forzado nuestro organismo a trabajar bajo un régimen tóxico durante un largo perÃodo de tiempo, lo más probable es que estemos muy dañados, y del mismo modo que un sistema en la naturaleza ha sido llevado a su agotamiento total, es necesario que muera para que renazca nuevamente con esplendor.
Son muchas las áreas que se afectan en la maquinaria humana, el sistema circulatorio, la temperatura corporal, el ritmo cardÃaco, la circulación de oxÃgeno disminuye en la sangre y nos hacemos lentos, se tensiona el sistema respiratorio, les pudiera decir mucho más, pero basta con pensar en uno de los mecanismos internos afectados, para que se afecten todos los demás.
La idea no es demostrar lo que todos hemos experimentado en nuestro cuerpo, la cuestión fundamental es revelar cuáles son los cambios que se producirÃan si dejamos de fumar.
Pues miren según los investigadores si nos pasamos 20 minutos sin fumar, se restablecen la temperatura de los pies y las manos por la disminución del ritmo cardiaco y la presión arterial, pero si aguantamos ocho horas, el monóxido de carbono y el oxigeno toman su nivel normal en la sangre, y si seguimos esperando sin fumar unas 24 horitas más, quizás no tengamos un ataque al corazón, y a las 72 horas los bronquios son liberados y se produce una respiración más completa.
Pero si seguimos desafiando el tiempo y estamos unas semanas o meses en abstención, podremos recorrer grandes distancias y subir escaleras sin sentir que abusamos de nuestro corazón, porque la circulación sanguÃnea le devuelve su vitalidad y fuerza.
A los 9 meses hemos gestado toda una proeza, y nos vamos a poder quitar todas las molestias penosas como la tos, falta de aire, cogestión, fatiga, etc.
Con todos estos beneficios y con nuestra mente al frente de la situación, llegaremos a cumplir los 5 deseados años sin fumar que nos hace sentir parte del mundo civilizado y sano.
Pero no podemos ser tan ingenuos al creer que ya tenemos la batalla ganada, se trata de una fuerte agresión que siempre deja cicatrices y no es hasta los diez años que son sustituidas las células precacerÃgenas, y es que en un ambiente tan hostil, toma tiempo reemplazar la vida por la muerte.



